Intel actualiza sus drivers Arc con la versión 101.8724 WHQL, preparando el terreno para Wildcat Lake y Pragmata
por Manuel NaranjoIntel ha publicado una nueva versión de sus controladores gráficos Arc con el lanzamiento de los Intel Arc GPU Graphics Drivers 101.8724 WHQL, una actualización que llega con dos objetivos muy claros: dar soporte al nuevo hardware presentado por la compañía y reforzar la compatibilidad en juegos y aplicaciones donde todavía seguían apareciendo errores importantes. No es una actualización menor ni una de esas revisiones de mantenimiento que pasan desapercibidas. En esta ocasión, el movimiento tiene bastante más peso porque acompaña la llegada de los nuevos procesadores Intel Core Series 3, conocidos por el nombre en clave Wildcat Lake, y porque además añade optimizaciones listas para jugar a Pragmata.
La sincronización del lanzamiento no parece casual. Intel presentó recientemente sus nuevos procesadores Core Series 3 con una configuración de hasta seis núcleos de CPU y dos núcleos de GPU Xe3, una combinación pensada para una nueva hornada de equipos portátiles que, según lo anunciado, se desplegará en más de 70 diseños distintos. Con ese contexto, publicar un controlador que active el soporte completo para juego en esta nueva plataforma era prácticamente obligatorio.
Wildcat Lake ya tiene soporte oficial y eso marca el tono de la actualización
Uno de los grandes titulares de este lanzamiento es el soporte de hardware para los Intel Core Series 3 con GPU integrada, es decir, la nueva familia Wildcat Lake. La relevancia de este punto está en que no se habla de un chip aislado o de una presencia testimonial en el mercado. Intel espera que estos procesadores lleguen a una amplia variedad de portátiles, lo que convierte al controlador en una pieza decisiva para el desembarco real de la plataforma.
Cuando una nueva generación de procesadores aterriza en tantos diseños diferentes, la estabilidad del software gráfico cobra todavía más importancia. En muchos de esos equipos, la GPU integrada será la responsable de mover juegos ligeros, cargas multimedia y parte del trabajo diario en aplicaciones aceleradas.
A eso se suma el sello WHQL, que sigue siendo un detalle importante a nivel comercial y de confianza para fabricantes y usuarios. No garantiza una ausencia total de problemas, algo que la propia lista de errores conocidos deja claro, pero sí sitúa el paquete dentro de un marco de validación que sigue teniendo peso a la hora de distribuir equipos y actualizaciones de forma más amplia.

Pragmata gana soporte y varios juegos reciben correcciones importantes
En el apartado de juegos, la novedad más visible es la compatibilidad Game On para Pragmata, uno de los nombres propios de esta actualización. Es el tipo de incorporación que suele usarse para señalar que la compañía quiere llegar a tiempo a lanzamientos destacados, algo especialmente relevante en un mercado donde el rendimiento y la estabilidad el día de salida se examinan con lupa.
Junto a ese soporte listo para jugar, Intel ha corregido una serie de fallos que afectaban a distintas familias de producto.
Crimson Desert, en DirectX 12, podía mostrar fallos visuales intermitentes en la vegetación durante la partida, un problema que afectaba tanto a procesadores Core Ultra Series 3 con GPU Intel Arc integrada como a los productos gráficos Intel Arc Serie B.
También se corrigen errores gráficos en determinados terrenos de No Man’s Sky, en este caso asociados a Vulkan, tanto en Core Ultra Series 3 como en procesadores Core Ultra Series 2 con gráficos Arc integrados.
Adobe Premiere Pro y HEVC: una corrección especialmente importante
Más allá del juego, una de las correcciones con más impacto práctico es la relacionada con Adobe Premiere Pro. Hasta ahora, la aplicación podía llegar a cerrarse al exportar contenido basado en HEVC en sistemas con Windows OS 26200.7840 o posterior. Ese detalle coloca el foco en un terreno muy distinto al gaming: el de los creadores de contenido, editores y usuarios que dependen de la aceleración multimedia para trabajar.
Que Intel haya resuelto este problema en esta versión es una buena noticia para la imagen de la plataforma Arc. Si la compañía quiere que sus GPUs integradas y dedicadas sean vistas como una opción versátil, no basta con rendir en benchmarks o en juegos concretos.
La actualización mejora bastante, pero Intel sigue arrastrando una lista amplia de errores conocidos
Pese a las correcciones, la nueva versión 101.8724 WHQL deja claro que todavía hay trabajo por delante. Entre los problemas conocidos aparecen incidencias relevantes en varias generaciones de producto. En los nuevos Intel Core Series 3 con GPU integrada, por ejemplo, Fortnite en DX12 podría provocar un fallo del sistema al iniciarse. En los Core Ultra Series 3, The Finals puede sufrir cierres intermitentes, y Mafia: The Old Country puede fallar durante la partida.
La Intel Arc Serie B sigue arrastrando errores visuales en Call of Duty: Black Ops 6 sobre ciertas superficies de agua y distorsiones intermitentes en Dune: Awakening. En la Arc Serie A se mantiene un problema en Crimson Desert cuando se utiliza escalado de imagen. Y en distintos productos Arc también siguen apareciendo cierres inesperados en PugetBench para DaVinci Resolve Studio, hasta el punto de que Intel recomienda aumentar manualmente el tiempo de espera de la prueba hasta 1500 segundos o más.
A todo ello se suman varios errores pendientes dentro del propio Intel Graphics Software, desde fallos ocasionales al reorganizar métricas hasta comportamientos extraños en la página de rendimiento o cierres intermitentes al usar la función de restablecer todos los ajustes en Windows 10.
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